martes, 6 de marzo de 2012

El Inicio







Era una hermosa mañana de invierno, los rayos del sol amenazaban con despertar mi cálido sueño, sus finos rayos traspasaron al fin la delgada piel de mis párpados, logrando así despertarme. Abro lentamente mis ojos y observo con cansancio el hermoso amanecer, por primera vez en tantos años y a pesar del pesado llanto de la noche anterior, sentí aquella tranquilidad que solía estremecerme de pequeño, mis cansados y vidriosos ojos morían por el ver aquel paisaje, pero poco a poco, se iban cerrando para darle bienvenida a un lastimero y silencioso llanto. Aún podía sentir el calor de las notables marcas que habían dejado en mi frágil cuerpo, quería olvidarlo, pero… tenía un pequeño problema… ese problema, era mi tía muerta, mi único representante y familiar, lo se, se me había pasado la mano, pero no pude soportar más su sarcástica risa…sus….sus constantes insultos y por sobre todo… su constantes actos de violencia….

Recuerdo…que aquella noche…si, anoche, me tomó del brazo y… y tomó una larga vara de hierro, la cual utilizo para golpearme con esmero mientras yo pedía clemencia con gritos y lágrimas... pero… allí no acabo todo, tomo la vara de hierro y la puso en la hornilla, me amarró en la silla, y cuando ya estuvo roja y caliente… comenzó a atizarme... mis quemaduras aún no han sanado si gustas saber… Pero… antes de que siguiera el maltrato hacia mi pequeño cuerpo, pude soltarme, tomé aquella vara y me abalancé sobre ella… estrellé aquella vara hirviendo contra su cabeza repetidas veces, haciendo que su sangre salpicara todas las paredes…fue horrible, asqueroso, pero tan agradable… tantos años de maltrato habían acabado al fin. 

Debía hacer algo con el cuerpo, miré por la ventana y allí estaba mi respuesta… nieve… solo tenia que cortarla en trozos, quemar su cuerpo y enterrarlo todo bajo la nieve… y eso fue lo que hice, aún recuerdo lo feliz que me sentía, la había matado… y todo quedaría automáticamente a mi nombre… la casa, los autos, absolutamente todo, solo no debían encontrar el cuerpo… –silencio-

3 meses después

Seguía solo en casa… y descubrí que tengo un hermano y 4 primos quienes quieren reclamar la herencia… también resulta ser que mi tía había dejado testamento, no quería creérmelo pero al parecer así es, llegarán hoy a la casa… y aún no me hablan del famoso testamento, supieron que alguien había matado a la tía y tuve que hacer una muy buena actuación de mi parte la cual exitosamente fue creída. 

Esperé sentado en la sala con una de mis mejores ropas hasta que por fin llegaron los 5 individuos… quienes sin proponérselo se presentaron solos.

Hola, un placer, soy Amy, la hija mayor de la tía, tengo 24 años –sonríe simplemente- 

Hey que tal soy Axl, el que viene después de la tonta de Amy, tengo 22 años –dice con un leve tono afeminado-

Hola, soy Angie y tengo 21 años –dijo dulce-

Yo soy Cassandra y tengo 19 lo demás no te importa guapo -habló con un severo tono insinuante pero fuerte-

Y yo… -se acerca un tío alto, parecía sacado de las películas de raperos new yorkinos - soy tu hermano, me llamo Tom Kaulitz y tengo 17 años –me miró serio y expectante- 

Simplemente me sentí desconcertado, no sabía que tenía familia, quizás era mi oportunidad de conocerla… juro que me sentí entusiasmado, estaba a punto de llorar, pero no lo hice, me alcé y me presenté adecuadamente.

Hola, un placer soy Bill Kaulitz y tengo…17 años, bienvenidos a la casa y espero que estén a gusto.

Lo cierto es que yo quería esa herencia, pero también podía agarrarles cariño y compartirla, esa idea me gustaba más, quería conocer a mi hermano, y quería conocer todo lo que había sido de mi pasado, y como lo había pasado el, quería saber quienes eran mis padres y porque me dejaron, o si lo dejaron a el también, quería saberlo todo, absolutamente todo… 

Esa noche pasó muy lento, todos se repartieron en cuartos separados, pero yo insistí en que el desconocido de mi hermano se quedara en mi habitación, era bastante grande… era la habitación de la tía…aunque en esa habitación se veían y oían cosas terribles no me importó… se que por el simple hecho de nuestra hermandad el me protegería…supongo.

Llegó la noche y la casa quedó en absoluto silencio, mi hermano arreglaba sus cosas en el armario de la tía, no sabía que era de los demás, pero sé que quería saber todo de mi pasado y el era mi respuesta... Esperé sentado en la cama a que el terminara de acomodar sus cosas e inmediatamente me habló

Tom: ¿hola? -dijo serio- deja de observarme me pones nervioso

Bill: oh... Lo siento -miro hacia abajo-

Tom: no pasa nada -tomó sus audífonos y los guardo, se tiró en la cama y cerró sus ojos-

Vaya... Mi oportunidad de sacarle información se había arruinado esa noche... Bueno, debía dejarlo descansar, y eso hice, me levanté de mi cama, me asie y por correpsondiente me acoste en mi cama para conciliar el sueño... Aunque fué imposible ante la gran cantidad de ruidos que se oían en la habitación... Los cuadros se retorcían... La madera del suelo crujía... Y comenzaban a jalarme las sabanas... lloré de miedo, tapé con la almohada mi rostro y decidí dormir hasta el día siguiente...





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